jueves, 29 de octubre de 2020

¡Feliz día de muertos!

Los días 1 y 2 de noviembre, los mexicanos celebran una fiesta muy importante para ellos: el Día de los Muertos. El día 1 se dedica a todos los santos, en especial al los niños fallecidos y el día 2 se dedica a los adultos. Esta fiesta es alegre y está llena de color y simbolismo. Es además una tradición muy antigua, ya que proviene de la época prehispánica, anterior a la conquista. Los antiguos habitantes de México recordaban a sus muertos durante la cosecha con ofrendas. Hoy en día, los mexicanos creen que los seres queridos que han muerto vuelven a sus casas durante la noche del uno al dos de noviembre. Por eso ponen en sus casas altares con ofrendas en su honor, para recordarles. En los altares podemos encontrar los siguientes elementos: 

Papel picado: Generalmente de colores morado, rosa y naranja que simbolizan la unión de la vida y la muerte.

Objetos personales del difunto y fotografías: En forma de homenaje.

Bebida y comida : Se coloca el alimento tradicional o el que era del agrado de los fallecidos.

Pan de muerto: Es una representación de la eucaristía y representa la generosidad.

Agua natural: El agua sirve para que el espíritu calme su sed después del viaje desde el mundo de los muertos

Velas y veladoras blancas: Símbolo de amor que guía a las almas al altar.

Flores: Se utiliza el cempasúchil que representa la tierra. Sirve de guía a las almas para indicarles el rumbo por el cual llegar al que fuera su hogar. Cada flor representa una vida, y en el caso del difunto significa que no ha sido olvidado por sus amigos y familiares.

Calaveritas de dulce: Comúnmente con el nombre del fallecido escrito sobre la frente.


Además de los altares, los mexicanos también van al cementerio a decorar las tumbas, a rezar y a comer allí, a veces acompañados por la música de los mariachis. Las familia rezan y comparten historias y recuerdos de sus difuntos. Es una fiesta muy alegre, porque los mexicanos sienten en su corazón que sus seres queridos vuelven a estar con ellos ese día.

Terminamos esta breve explicación sobre el Día de muertos, con un cortometraje llamado "Hasta los huesos" en el que veremos la historia de un hombre que llega al mundo de los muertos y descubre que, salvo algunos inconvenientes, estar muerto no es tan malo. 

martes, 27 de octubre de 2020

¡Nos vamos de viaje!: Italia

Partimos de la India, donde la semana pasada visitamos una de las siete maravillas del mundo, para volver de nuevo al continente europeo. En esta ocasión visitaremos el país que fue el origen de uno de los más poderosos imperios de todos los tiempos: el imperio romano. Nuestra siguiente parada será Italia, más concretamente su capital, y el monumento en el que nos vamos a detener será el Antiteatro Flavio, más conocido como el Coliseo de Roma. 




 El Coliseo romano: ¿Qué era y para qué se utilizaba?

¿Te has preguntado alguna vez qué era y para qué se utilizaba el Coliseo Romano? A lo mejor no, pero seguro que te suena de tanto verlo en películas, fotos o videojuegos.

A pesar de que hoy en día se encuentra en ruinas nos sigue impresionando por su gran tamaño y belleza. Desde 2007, está considerado una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.

¡A los romanos les gustaba divertirse!

Como sabes, una de las civilizaciones más importantes de la Antigüedad fue la romana. Durante siglos el pueblo de Roma conquistó muchos territorios y creó un gran imperio que se extendió por parte de Europa, Asia y África. Esta época es lo que conocemos como Imperio Romano.

En ese tiempo los emperadores tenían todo el poder. Una de las maneras de demostrar su grandeza era mandando construir enormes y majestuosos edificios en sus dominios, y sobre todo en Roma, la capital del Imperio.

Los habitantes de Roma eran muy aficionados a los espectáculos y a los emperadores les gustaba que su pueblo estuviera entretenido. Igual que nosotros tenemos cines, museos o parques de atracciones para pasarlo bien, ellos disponían de lugares especiales donde divertirse: teatros para ver obras dramáticas, circos destinados a carreras de caballos, o anfiteatros para disfrutar de actividades festivas variadas.

Pues bien, el Coliseo de Roma era un gran anfiteatro romano, el más grande e importante de todos los que han existido. En realidad, se llama Anfiteatro Flavio, pero todo el mundo lo conoce como el Coliseo romano.

Lo mandó construir el emperador Vespasiano en el año 72 d. C. y se hizo en un tiempo record ¡En menos de diez años estaba terminado!

¿Cómo era el Coliseo cuando se construyó?

El Coliseo Romano, como todos los anfiteatros, tenía forma ovalada y gradas para que el público pudiera ver bien las representaciones. ¡En el había asientos para 55 mil personas! Esa es más o menos la gente que cabe hoy en día en muchos de los grandes campos de futbol y créeme si te digo que dentro entrarían todos los habitantes de ciudades actuales como Huesca o Segovia.

El mejor sitio, la Tribuna, se reservaba para el Emperador y su familia, mientras que los demás espectadores se sentaban según su nivel de riqueza e importancia. A los más pobres les tocaba en la parte más alta, que lógicamente, era el sitio desde donde se veía peor.

En el suelo, cubierto de madera y arena, tenían lugar los diferentes espectáculos. Como en verano hacía mucho calor todo el Coliseo se cubría con una lona gigante para proteger al público del sol. Muy ingeniosos los antiguos romanos ¿no te parece?

Debajo del suelo había pasadizos, jaulas para los animales y mazmorras donde se encerraba a los prisioneros que participaban en ellos. En las fotografías puedes comprobar que ese suelo ya no existe y por eso vemos todo el laberinto subterráneo.

Espectáculos en el Coliseo

En el Coliseo los romanos disfrutaban de muchos espectáculos diferentes. Uno de los más increíbles consistía en llenar el ruedo de agua para representar batallas navales. ¿Te imaginas barcos dentro del Coliseo? ¡Pues así era!

También se organizaban peleas de animales salvajes (leones, panteras, elefantes…) traídos de lugares lejanos, o se obligaba a los pobres prisioneros a enfrentarse a esas temibles fieras.

Eso sí, el plato principal, tal y como se ve en las pelis de romanos, eran las luchas de gladiadores. La mayoría de los hombres eran esclavos y prisioneros a los que se forzaba a entrenar muy duro y a manejar diferentes armas como lanzas y espadas.

Una vez preparados se les obligaba a combatir entre ellos. Para un gladiador, salir victorioso de un enfrentamiento tan duro era muy importante porque sabía que era la única manera de salvar su vida y además, podía ser premiado con la libertad. Su única opción era darlo todo hasta el final.

El Coliseo Romano se usó durante muchos años para estos fines, pero con el paso del tiempo varios terremotos destruyeron parte de su estructura. Llegó un momento en que no se reconstruyó y se quedó en estado ruinoso. Muchas de las piedras caídas se aprovecharon para otros edificios o fueron robadas por saqueadores.

¿A que ahora que has aprendido tantas cosas te apetece viajar a Roma, entrar en el famoso Coliseo, y sentirte durante un rato como un antiguo romano? Quién sabe… ¡Quizá algún día tengas esa oportunidad!

 Mientras tanto, te dejo un vídeo muy cortito que muestra una reconstrucción virtual de cómo era El Coliseo cuando se inauguró.  Te va a encantar.


jueves, 22 de octubre de 2020

¡Nos vamos de viaje!: India

Hoy vamos a sobrevolar el Taj Mahal para que conozcas este increible mausoleo por fuera y también su ubicación, así mismo podrás conocer como es este edificio por dentro. ¿Te apuntas?




Suma, resta, multiplicación y división de números naturales.

 LA SUMA





PROPIEDADES CONMUTATIVA Y ASOCIATIVA DE LA SUMA


LA RESTA




LA MULTIPLICACIÓN




LA DIVISIÓN



martes, 20 de octubre de 2020

¡Nos vamos de viaje!: India

 Las siete maravillas del mundo

Como ya sabéis, el Taj Mahal es una de las siete maravillas del mundo, pero... ¿Conocéis cuales son las seis restantes?. Hoy vamos a conocerlas, pero no os preocupéis porque las visitaremos todas a lo largo de este curso,aquí las tenéis.

CIUDAD DE PETRA (JORDANIA) 


MACHU PICCHU (PERÚ) 


CHICHÉN ITZA (MÉXICO) 


COLISEO ROMANO (ROMA) 


GRAN MURALLA (CHINA) 


CRISTO REDENTOR (BRASIL) 

 

lunes, 19 de octubre de 2020

Nos vamos de viaje: India

Los motores de nuestro avión vuelven a encenderse para poner rumbo a un nuevo destino. En este caso abandonamos el continente americano para dirigirnos al continente asiático. Allí nos detendremos para visitar una de las siete maravillas del mundo. Aterrizamos en la India para dirigirnos hacia el norte, concretamente a la ciudad de Adra donde visitaremos el Taj Mahal.


Vamos a conocer algunas cosas más sobre este increible lugar. 

¿Qué es el Taj Mahal? 

Lo primero que debes saber es que el Taj Mahal es un mausoleo, es decir, un monumento funerario porque cubre una tumba. Se encuentra en Agra, una ciudad al norte de la India.

¿Quién mandó construir el Taj Mahal?

Las obras de construcción comenzaron en el año 1630. El emperador Sha Jahan fue quien mandó construir el Taj Mahal en honor a su querida esposa, Mumtaz Mahal.Para Sha Jahan el mausoleo tenía que ser el más increíble y majestuoso del mundo, pero… ¿Por qué ese empeño? Atento a la historia que viene a continuación.

 La historia de amor del Taj Mahal

Para entenderlo hay que remontarse a 23 años antes, es decir, a 1607. Por aquel entonces el emperador era todavía un joven príncipe de quince años con toda la vida por delante.

Cuenta la leyenda que un día, por casualidad, conoció en el mercado de Agra a una bella muchacha que estaba probándose un collar de diamantes. En cuanto la vio se enamoró perdidamente de ella y quiso convertirla en su esposa lo antes posible.

¿Crees que lo consiguió? ¡Sí, lo hizo, pero no lo tuvo nada fácil! Los astrólogos de la corte observaron el cielo y le dijeron que se olvidara de las prisas, pues según sus cálculos y predicciones, no era el momento propicio si quería que su matrimonio fuese feliz y duradero.

Al príncipe no le quedó más remedio que aceptarlo. En contra de sus deseos, se armó de paciencia y, a regañadientes, tuvo que esperar cinco largos años para casarse con su amada. Por fin, en 1612, sonaron campanas de boda y se unieron en matrimonio.

Para entonces y a pesar que tenía solamente veinte años, ya se había casado con otra mujer, así que Mumtaz Mahal  se convirtió en realidad en su segunda esposa.

Te sonará extraño, pero tiene una explicación: las leyes musulmanas permitían que un hombre pudiera contraer matrimonio con varias mujeres a la vez, y de hecho, Sha Jahan se casó dos veces más.

La historia de amor del Taj Mahal: el desenlace

Sí, Sha Jahan tuvo cuatro esposas, pero durante toda su vida sólo estuvo enamorado de una de ellas: la bella y buena  Mumtaz Mahal, quien contempló enamorada y feliz cómo en 1628, su esposo subía al trono para convertirse en el emperador.

Entre ellos todo fue a las mil maravillas durante 19 años pero un fatídico día, mientras daba a luz a su decimocuarto hijo (sí, has leído bien, tuvieron catorce), Mumtaz Mahal enfermó y murió. Dicen que sus últimas palabras fueron pedirle a su esposo cuatro deseos: que fuera un buen padre, que se casara otra vez, que construyera una tumba para ella y que cada año, en el aniversario de su muerte, fuera a visitarla.

El pobre Sha Jahan se quedó destrozado. Tan  grande era su tristeza que se encerró en su palacio y durante muchos meses vivió aislado del mundo y de la gente porque ya nada le importaba.

Tardó mucho tiempo en superar el dolor y recuperar la ilusión de vivir, pero cuando volvió a verse con fuerzas, tomó la decisión de satisfacer ese último deseo de su mujer. Mumtaz Mahal descansaría para siempre en una tumba construida especialmente para ella.

Tanto la había querido y tanto la echaba de menos, que no se conformó con algo sencillo, sino todo lo contrario: se esforzó al máximo para que fuera la más hermosa que nadie pudiera imaginar. De esa promesa y ese sueño, nació el Taj Mahal.

La construcción del Taj Mahal

El emperador tuvo muy claro desde el principio lo que quería y no escatimó ni una sola moneda en su gran proyecto. Como puedes ver, el resultado fue espectacular. Eso sí, se necesitaron más 20.000 personas trabajando día y noche y unos 22 años para terminarlo.

Aunque fue construido con ladrillo se recubrió de un magnífico mármol blanco que fue transportado por cientos de elefantes hasta su destino. Después, se decoró finamente con todo tipo de piedras preciosas traídas desde los lugares más remotos y exóticos del mundo.